Odontología general y preventiva
Revisión dental para mantener una sonrisa saludable

Permite ver el estado de tus dientes, encías, músculos y articulación temporomandibular, etc . Nos da la oportunidad de revisar la higiene, remarcar zonas a mejorar y recordarte las medidas de higiene apropiadas para tu caso.
Es posible que no sientas que hay algo mal con tus dientes o encías, pero es esencial que se realicen controles regulares para mantener tu boca sana y asegurarte de que cualquier problema se resuelva lo antes posible, o prevenirlos por completo. Recuerda, es mucho más fácil prevenir problemas que curarlos.
Preguntas frecuentes
¿En qué consiste una revisión dental?
El dentista examinará tus dientes, encías, tejidos blandos (lengua, mejillas, paladar, etc.) y restauraciones para asegurarse de que tu boca sigue sana. Es una oportunidad rutinaria para ver la aparición inicial de algún problema de salud que se puede abordar antes de que empeore.
¿Qué implica un chequeo?
- Examinar tu articulación y musculatura orofacial, tu boca, dientes, encías, mejillas y lengua.
- Hacerte preguntas sobre cualquier inquietud, curiosidad, problema o dolor que hayas tenido desde tu última revisión.
- Darte consejos sobre las cosas que puedes hacer para mejorar tu salud bucal: sobre tu dieta, cómo y con qué cepillarse los dientes, higiene bucal, etc.
- Es posible que se hagan radiografías de control para verificar cualquier problema oculto, como caries o pérdida ósea.
- Si fuera necesario, puede que se te haga una higiene (tartrectomía). De hecho, puedes reservar la visita de revisión con una higiene para mantener las encías en el mejor estado de salud posible.
- Se revisará cualquier signo de cáncer oral u otras enfermedades generales que puedan afectar a la boca Si se identifican problemas adicionales, te derivaremos al especialista indicado.
¿Cómo sé si necesito un empaste?
Entre los síntomas está el dolor persistente, dolor repentino al morder o sensibilidad al calor y al frío. También se puede notar un sabor desagradable o que la comida se queda atrapada entre dientes.
¿Por qué debo restaurar mis dientes?
Restaurar los dientes dañados puede ayudar a protegerlos de problemas mayores y caries adicionales, preservando las partes sanas restantes del diente en el futuro y a largo plazo. La reparación de caries, fracturas y fisuras también puede detener el dolor y eliminar los síntomas derivados de estos problemas al comer y beber. Cuanto antes se vean y se sellen, menos probabilidades hay de que tengas problemas más tarde. Sin tratamiento, una caries o un diente fracturado pueden provocar dolor, mal aliento, infección e incluso la fractura o pérdida del diente.
¿Qué debo hacer después de haber tenido un empaste?
El anestésico local hará que tus encías, lengua, mejillas e incluso tus labios se sientan adormecidos, con hormigueo, durante un tiempo. Hasta que este efecto desaparezca, puedes tener dificultades para hablar, masticar y beber. Por precaución, evita masticar de ese lado por un tiempo para evitar morderte accidentalmente. Hasta una semana después, el diente puede estar un poco más sensible al frío, especialmente si se trata de una cavidad profunda. Si la sensibilidad empeora o continúa por más tiempo, avísanos; puede indicar cambios en la vitalidad del nervio y puede ser necesario un tratamiento adicional.
¿Cada cuánto es necesario una revisión dental?
En semüi aconsejamos a nuestros pacientes que se hagan chequeos regulares, determinamos la frecuencia en base a las necesidades individuales de cada uno. Una revisión de dos veces al año, por ejemplo, es un factor determinante para una mejor salud bucodental a largo plazo.
¿Cuánto dura un chequeo dental?
La duración de las citas de revisión oscilan de los 30 a los 60 minutos, dependiendo del caso particular de cada uno.
¿Por qué razones puedo necesitar un empaste?
- Caries: es la causa más común. El biofilm sobre los dientes está formado por bacterias que se alimentan de los azúcares y almidones que quedan en la superficie al comer o beber. Los ácidos que produce el biofilm ablandan y disuelven el esmalte (la capa protectora dura de los dientes), causando pequeños agujeros que luego se hacen más grandes.
- Erosión ácida: el esmalte protector puede desgastarse con los ácidos de ciertos alimentos y bebidas, o con algunas afecciones médicas como el reflujo gastroesofágico o la hernia de hiato. Estas lesiones se deben sellar para evitar que la erosión progrese a la dentina (capa interna y más blanda de los dientes).
- Fractura: es posible que tengas un diente roto o fisurado como parte de una lesión o después de comer algo muy duro. Esto puede exponer las partes internas del diente y dar sintomatología.
- Abrasión y desgaste: estas lesiones se producen cuando los dientes se desgastan por roce, tal vez por un cepillado demasiado agresivo o por rechinamiento (bruxismo). Además, existe una relación directa entre el desgaste dental y la apnea obstructiva del sueño, así que es posible que te recomendamos hacer un estudio del sueño si tenemos sospecha.
¿Qué implica un empaste?
¿Cómo puedo evitar empastes en el futuro?
- Reducir y controlar el consumo de alimentos y bebidas azucarados o ácidos. Si tomas una bebida azucarada durante gran parte del día, por ejemplo, tus dientes estarán expuestos al azúcar o ácido durante más tiempo y tu boca no tiene oportunidad de recuperarse. Si has de tomar una bebida azucarada o ácida, es mejor hacerlo de una vez que hacer sorbos pequeños durante varias horas. Lo más importante no “cuanto” sino “como”.
- Venir a las revisiones dentales regularmente.
- Limpiar entre los dientes antes del cepillado.
- Cepillar los dientes dos veces al día durante dos minutos. No te saltes nunca la limpieza antes de ir a dormir.
- Usar la pasta de dientes correcta; su dentista o higienista dental puede asesorarte sobre lo que es mejor para ti.
- Cambia el cepillo de dientes o el cabezal del cepillo de dientes eléctrico al menos una vez cada cuatro meses.