Salud oral y deporte
El 90% de la población joven adulta está involucrada en algún tipo de actividad física, como forma de mantenerse en forma o se dedica a ello de manera profesional. Es por este motivo que es importante conocer y prevenir los riesgos derivados de la práctica del deporte.
Riesgo de lesión dental durante la práctica deportiva
La lesión dental más frecuente es la fractura coronal no complicada (fractura de un diente), seguida de la concusión (golpe) y la subluxación (desplazamiento de un diente).
Se ha observado en múltiples estudios que la mayor parte de accidentes dentales afectan a los dientes superiores, siendo los incisivos superiores los que muestran mayor predisposición a padecer daños (80-100% de los casos). Existen diferencias entre el número de dientes dañados y las causas de lesión. Por ejemplo, una patada o un golpe de otro participante normalmente causa daño en un diente; mientras que una caída o un golpe de un objeto duro normalmente resulta en daño a dos o más dientes.
Papel del protector bucal a la hora de prevenir lesiones
Para prevenir que esto ocurra durante la práctica de deportes de contacto, es importante llevar un protector bucal de deporte. En algunos deportes como el boxeo ya es obligatorio, pero en otros es solo una recomendación y se deja su uso a la opinión del deportista.
El término protector bucal es universal y genérico, e incluye un gran número y variedad de productos, desde aquellos que se pueden adquirir en tiendas de material deportivo, hasta aquellos elaborados individualmente y prescritos por un odontólogo.
El protector bucal es un dispositivo elástico colocado dentro de la boca que sirve para reducir las lesiones orales, particularmente de dientes y estructuras adyacentes.
Hickey y Morris llevaron a cabo un estudio y observaron que los protectores bucales reducen la presión intracraneal y neutralizan la fuerza del impacto aumentada sobre el cerebro como resultado de un golpe sobre el mentón.

Comúnmente los protectores bucales se agrupan en 3 tipos:
Tipo 1:
protectores estándar, sin prescripción odontológica, diseñados para ser usados sin modificación alguna.
Tipo 2:
disponibles comercialmente. Elaborados con materiales termoplásticos. Se sumergen en agua caliente y es el atleta el que los conforma empleando presión al morder, un dedo o la lengua.
Tipo 3:
confeccionado por el odontólogo, mediante tomas de impresión.
.Los protectores tipo 1 y 2 muestran, respecto a los tipo 3, poca retención y un gran volumen; lo que condiciona mayores dificultades para el atleta a la hora de su uso.
Es importante conocer, que no todos los protectores bucales proporcionan el mismo nivel de protección; e incluso la posibilidad de que su uso sea peligroso para el deportista. Cuando un protector bucal no cubre suficientemente los dientes, como en los tipo 1 y 2, el protector predispone al atleta a padecer una fractura mandibular ante un fuerte golpe en la mandíbula.
La información y recomendación para que los atletas empleen protectores bucales apropiados es crucial. El empleo de protectores de baja calidad y no individualizados aumenta las posibilidades de fractura de la mandíbula después de un impacto.
Deportistas, animaros ha haceros un protector bucal a medida con nosotros. Os garantizamos que os resultará muy cómodo, prevendrá las consecuencias de un golpe y no afectará a vuestro rendimiento.
Lesión dental por consumo de bebidas energizantes durante la práctica del deporte
Durante el desarrollo de cualquier actividad física, el cuerpo se enfrenta a una serie de cambios, como una disminución de su peso corporal cercana a un 2% debido a la eliminación de agua.
Para evitar los efectos de la deshidratación, se hace necesaria la ingesta de líquidos antes y durante de la práctica deportiva. El mercado actual ofrece una serie de bebidas que dicen aportar al deportista hidratación y recuperación energética. Se ha visto que la mayoría de este tipo de bebidas presentan un pH alrededor de 2.57 – 3.26. Las bebidas también denominadas energizantes que, a diferencia de las deportivas éstas no ayudan en la hidratación y la recuperación de electrolitos, han sido catalogadas en la práctica odontológica como agente causal de erosión dental (desgaste ácido de los dientes) debido a que sus pH están, también, por debajo de 5.5, el cual es considerado lesivo para las estructuras dentales.
Además, al realizar la práctica deportiva, la hiposalivación es un síntoma frecuente causado por la pérdida corporal de agua y que expone a los deportistas a mayores posibilidades de presentar erosión. Es por este motivo, que beber durante el ejercicio es importante, pero es recomendable combinar las bebidas deportivas con el agua.
Por todo ello, si eres deportista y consumes bebidas deportivas o energizantes con frecuencia, te recomendamos que vengas a visitarnos para valorar si presentas erosión dental y recomendarte medidas para prevenirla antes de que necesites tratamiento.
